Legislación - ANAFI

 

¿Eres una de esas personas felices de poseer un dron ANAFI? A día de hoy, según las últimas normas legislativas de aplicación desde julio de 2018, ten en cuenta que no necesitas permiso alguno para pilotar un dron recreativo inferior a 800 gramos. Sin embargo, conviene respetar unas reglas de sentido común para volar con absoluta seguridad.

 

 

En este artículo puedes consultar la legislación oficial sobre drones recreativos en Francia para disfrutar plenamente de tu dron ANAFI.

 

1. No volar por encima de personas

Un dron ANAFI debe utilizarse sin poner en peligro a las personas ni los vehículos en las proximidades. No debes sobrevolar personas ni vehículos y conservar una distancia mínima de seguridad. No acerques al dron a aglomeraciones de personas.

 

2. Respetar la altura máxima de vuelo

Fuera de las zonas autorizadas para aeromodelismo, la altitud máxima permitida para los drones recreativos es de 150 metros en Francia. Sin embargo, en los alrededores de ciudades (donde está prohibido sobrevolar en todos los casos), en las proximidades de aeródromos o en lugares sensibles o zonas de entrenamiento de aviación militar, la altitud máxima de vuelo puede quedar reducida a 100, 60, 50 o 30 metros solamente. Estas alturas máximas siempre se deben respetar para limitar los riesgos de provocar colisiones entre un dron y una aeronave. En cualquier caso, no se debe emprender un vuelo o bien hay que interrumpir el vuelo en curso ante la presencia de una aeronave en las proximidades.

 

En la siguiente página web, publicada por las autoridades francesas, puedes hacer una búsqueda de zonas abiertas a vuelos de drones recreativos cerca de tu casa:

https://www.geoportail.gouv.fr/donnees/restrictions-pour-drones-de-loisir

 

3. No perder de vista tu ANAFI ni utilizarlo de noche

Conservar el dron a una distancia fácilmente visible a simple vista y mantener en todo momento el dron dentro del campo de visión. Los vuelos inmersivos (FPV) y la utilización de drones de seguimiento siempre son posibles bajo determinadas condiciones que requieren, en particular, la presencia de una segunda persona para velar por la seguridad del vuelo. Se recuerda que la legislación prohíbe el uso de drones por la noche, aunque dispongan de dispositivos luminosos, para garantizar la seguridad de las aeronaves que vuelen a baja altitud, como los helicópteros en operaciones de salvamento.

 

4. No sobrevolar con el dron por encima de espacios públicos en ciudades

En ciudades, el usuario puede utilizar un dron de pequeño tamaño para sobrevolar un espacio privado de su propiedad y sin la presencia de personas, respetando siempre una velocidad y una altura máxima que sean adaptadas al entorno inmediato (edificios, árboles…) y que permita limitar los riesgos en caso de pérdida del control. En cualquier caso, no se debe utilizar un dron por encima de espacios públicos.

 

5. No utilizar el dron en las proximidades de aeródromos

No se pueden utilizar drones en las proximidades de terrenos de aviación donde se encuentren aviones, helicópteros, planeadores, ultraligeros, etc. Hay que respetar una distancia mínima de separación que puede alcanzar los 10 km para aeródromos grandes o importantes.

 

6. No sobrevolar zonas sensibles o protegidas

Está prohibido sobrevolar por determinadas zonas sensibles o protegidas, incluso en sus inmediaciones. Estas zonas pueden ser centrales nucleares, terrenos militares, monumentos históricos, reservas naturales o parques nacionales, entre otras. Antes de emprender un vuelo, hay que informarse sobre la existencia de tales lugares.

 

7. Respetar la vida privada de los demás

Antes de utilizar un dron, hay que informar a las personas en los alrededores, sobre todo si dicho dron va equipado con una cámara o cualquier otro sensor susceptible de registrar datos sobre esas personas. Además de informar a estas personas, hay que responder a las dudas que puedan tener y respetar su derecho a la vida privada. Por otro lado, hay que abstenerse de grabar imágenes que permitan reconocer o identificar a las personas (rostros, matrículas…) sin su consentimiento previo.

 

8. No difundir imágenes de personas sin su consentimiento ni utilizar dichas imágenes con fines comerciales

Toda difusión de imágenes debe contar con la autorización de las personas que aparezcan en esas imágenes o del propietario de un bien en el caso de espacios privados (casa, jardín, etc.) y debe respetar la legislación vigente (en particular, la versión modificada de la ley francesa de Informática y Libertades, de 6 de enero de 1978). Toda utilización de un dron que tenga como objetivo la adquisición de imágenes para su explotación comercial o profesional se rige por unos requisitos específicos y requiere disponer de una autorización de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC).

 

9. Velar por la seguridad durante la práctica de esta actividad

La responsabilidad por los daños producidos en otras aeronaves, personas o bienes puede achacarse al usuario del dron. En el caso de que no se disponga de un seguro específico, conviene comprobar las cláusulas del contrato de responsabilidad civil.

 

10. Informarse en caso de duda

Se recomienda consultar la guía dedicada al aeromodelismo en la página web de la Dirección General de Aviación Civil francesa para obtener más información sobre las condiciones de uso de los drones recreativos. Las federaciones de usuarios y la Comisión nacional francesa de Informática y Libertades también son fuentes de información útiles.

 

No dudes en informarte en la página dedicada a los drones en https://www.ecologique-solidaire.gouv.fr/quelle-place-drones-dans-ciel-francais

Actualizar : 15/05/2019
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